Las negociaciones para hacer el debate

En mayo 7 todos se creían Obama.

Estaba fresca la experiencia de la notable performance electoral del primer presidente negro de Estados Unidos, utilizando como fuente principal de comunicación con la ciudadanía los medios digitales. Barack supo hacerla y acá hasta el más pinganilla de los candidatos estaba dispuesto a imitarlo.

Por eso, la iniciativa www.porundebateonline, que lanzamos en alianza con Cooperativa, prendió como pasto seco entre los entonces precandidatos que se lanzaron a aceptarla de inmediato, yendo contra una de las prácticas más tradicionales de la añeja manera de hacer política de nuestros próceres: el miedo al debate y a la exposición y, por lo mismo, la tendencia a concertar debates no-debates porque hasta lo más mínimo está tratado, acordado y decidido entre cuatro paredes.

Los mismos que se matricularon a la primera, a la vuelta de los meses -y después de una primera fecha (28 de septiembre) que debimos modificar porque el candidato Enríquez-Ominami extendió un viaje al extranjero- volvimos a la carga para coordinar el nuevo día y hora.

Cooperativa, dada su mayor experiencia en cobertura política, se encargó de los comandos de Jorge Arrate, Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Frei. Con los dos primeros obtuvo el sí, sin condiciones. Frei fue un hueso duro de roer, y nunca terminó de cerrar nada, hasta hace unos pocos días en que decidió no debatir en Talca en un encuentro convocado por la Asociación Nacional de la Prensa.

Desde Terra se hicieron los contactos con Piñera. Estaba la tranquilidad de su propio compromiso grabado en video y subido a Youtube el mismo día 7 de mayo en que publicamos el sitio de www.porundebateonline.cl. Y el primero de octubre nos llegó otra prueba tangible de su deseo de responder las más de 1.800 preguntas directas que le habían llegado. Fue el siguiente e-mail:





Pero, como dice su encargada de comunicaciones, en esta etapa las campañas electorales son un vértigo, una locura, procesos dinámicos y hay que privilegiar lo “territorial”, las regiones y a los medios institucionales, gremiales, tradicionales. Además ella sólo ve noticiaros de TV abierta y de sitios web no sabe nada. Si fuimos a TVN, partamos al 13 entonces, y poco importa que el debate clásico, el de Anatel, agrupe ya a todos los canales, incluidos el 7 y UC-TV.

Como en palpable, los compromisos y las promesas de debatir sin condiciones sobre la base de las preguntas enviadas por la gente a lo largo de casi cinco meses, frente a esas consideraciones de “alta política” valen nada. Y la comunicación directa con el electorado, que al comienzo importaba, ahora es otra promesa incumplida más de campaña.